No existe una manera perfecta ni infalible para realizar un cunnilingus para que la chica consiga llegar al orgasmo cuanto menos una única vez. Pero no está de más dar una visión de como realizarlo desde mi modesto punto de vista. Pero como nadie nace enseñado, recomiendo el libro que a mi me ayudó a descubrir el sexo femenino, literalmente, la vagina, para desde el conocimiento saber como estimularlo, excitarlo y no dañarlo. Se trata de Hot Sex de Tracy Cox.

Es importante conocer todas las partes de la vagina, no se trata solo de dar lametazos sin parar, la finalidad de un buen cunnilingus es estimular todo el cuerpo a través de los muchos puntos nerviosos que tiene la mujer en esa zona, ya que es una de las partes mas sensibles de todo su cuerpo y como nos pasa a los hombres con el glande en los momentos posteriores se vuelve muy sensible especialmente el clítoris, que sin duda es el punto principal de estimulación oral, sin olvidar los dedos, hay que cuidar todo el sexo par que el placer de la chica sea completo.

Si queremos hacer disfrutar a nuestra pareja de un buen cunnilingus y que sea para ella un acto hasta el que llegar al final y que incluso la ayudemos a disfrutar de varios orgasmos consecutivos, lo que se conoce como el multiorgasmo, tendremos que comenzar por lo mas simple que son los besos, en la boca, labios, cara, cuello, oreja (lóbulos) y con la punta de lo dedos debemos acariciar suavemente su cuerpo, pero todavía sin tocar pechos ni la vagina, acariciamos cintura, espalda y piernas. Vamos a ir despertando todos los puntos nerviosos que están dispuestos para convertir el contacto en placer, esa piel que nos esconde cada día con la ropa que hoy queremos descubrir como su fuera (quizá lo es) la primera vez, y la tocaremos, besaremos y amaremos para que ningún trocito quede sin ser deseado.

La mejor manera de realizar el cunnilingus es estando tumbados, en esa postura comenzaremos a descender por encima del cuerpo de nuestra pareja. Seguiremos utilizando nuestra boca para hacernos camino, besando, mordisqueando con mucho cuidado, no tenemos que llevarnos ningún recuerdo en la boca en forma de carne, y es muy agradable pasar la punta de la lengua. Mientras descendemos podemos aprovechar para acariciar los brazos y apartarlos, pasarlos por encima de su cabeza, estilizando un poco más su cuerpo para disfrutarlo más rato, llegando a los pechos y ahora si comenzaremos a estimularlos, y como no, nosotros a disfrutarlos que es muy importante que ella también sienta que estamos disfrutando de todo lo que estamos haciendo, estimulamos los pezones, masajeando los pechos, los besamos y con los disfrutamos y que ella note sin que los estrujamos que estamos besándolos con deseo.

El descenso no debe parar, no podemos quedarnos mucho rato en ningún lugar, ya que nuestra meta donde quedarnos es otra. Vamos bajando las manos acariciándole la cintura, caderas, piernas y la boca sigue besando el cuerpo, estómago y se compensa el equilibro a medidas que bajas para volver a subir las manos para continuar estimulando con las manos los pechos, acariciando pezones, masajeando. Un punto de riesgo es el ombligo, si gusta pasar la lengua es de lo más estimulante, un cosquilleo que ya en ese momento puede dar un gusto muy agradable. Pero si no gusta, cuidado, puede enfriar de todo la relación, de manera que estaría bien saber los gustos previamente.

No olvidemos nunca de utilizar las manos, ahora puedes ponerlas en las cinturas y ahora si agarrando fuertemente, porque llegamos a la zona caliente. Si ella se ha excitado bien ya tendrá ciertas ganas de saber como se mueve esa lengua en su sexo después de haberla sentido descubriendo, paseando y saboreando todo su cuerpo, y sobretodo excitándolo, por lo que deseará mucho sentirla en su vagina, ya húmeda.

Una manera de seguir excitando y que el contacto con las vagina no sea tan agresivo besamos con fuerza y agarramos fuerte con las manos la zona interior de las piernas, los muslos y besamos las ingles, ella seguramente moverá sus caderas para que vayas a lo que toca, no tardes mucho, pero sostén ese deseo que también crea excitación. En los besos en la pierna, mejor no alejarse mucho del sexo, y las manos no alargarlas más allá de las rodillas, ya que ahora toda la tensión está ahí delante tuyo. Justo antes de empezar cambiamos de piernas y justo al cambiar de piernas es pasar por delante de la vagina y parando suavemente ante ella, incluso puedes acariciarla suavemente con los labios, o la punta de la nariz y dejar salir un sonido de “mmmm” o todavía podemos decir alguna frase de cuanto nos gusta o que vemos y las ganas de disfrutarlo, luego no podremos (ni debemos) ponernos a hablar, como mucho sonidos de placer, aunque esperemos sea ella quien más los utilice. Una vez ya has estimulado las dos zonas interiores de los muslos ya toca ir a la vagina, es importante que la zona de los muslos, la ingle, esté despierta para más adelante, ya que si queremos que nuestra pareja disfrute de un orgasmo muy largo o si es multiorgásmica o queremos que disfrute de varios orgasmos consecutivos, tendremos que acudir a ellos en algún momento, al igual que tampoco hay que dejar de estimular pechos, ni olvidar el resto del cuerpo.

Llegamos a lo que nos interesa, de una manera simple para la estimulación y un buen cunnilingus, lo más importante, es conocer tres puntos básicos de estimulación. El clítoris, situado en la parte superior de la vagina, los labios vaginales y la entrada de a vagina. El clítoris es la zona más excitable del sexo femenino, se considera que hay dos tipos de mujeres las que tienen orgasmos vaginales (a través de la penetración) y las que tiene orgasmos clitorianos (a través de la estimulación del clítoris, que puede venir acompañada de la penetración vaginal), aunque yo pienso que todas las mujeres pueden conseguir ambos orgasmos, otra cosa es que uno u otro les cause mayor placer. Pero precisamente por ser el punto más sensible, no debemos comenzar por él, porque además es el elemento que más tarda en estar completamente crecido. Antes deberemos sentir como crecen los labios, que seguramente ya estarán húmedos, y a través de ellos iremos estimulando el clítoris, todavía poniéndolos por encima para que un contacto directo de nuestra lengua no sea doloroso demasiado pronto. No es bueno ponernos a buscar el clítoris nada más comenzar porque igual nos cuesta si todavía no ha crecido y tanto hurgar, ni a ella le gustará ni a ti te animará a seguir, por lo que dejemos que sólo se nos ofrezca para que ambos disfrutemos del encuentro.

Para ir abriendo los labios puedes utilizar la punta de a nariz, es redondeada, suave, y no habrá peligro de al pasar en primer lugar la lengua y que toques con los dientes la piel y si siempre puede doler, pensar que son nuestros cuchillos, si todavía no está muy excitada la zona, puede doler mucho más. Por ello es agradable para ambos utilizar la nariz, además te sirve para asimilar, o disfrutar de su olor, a ella la gustara esa manera de abrirle los labios, y podrás notar su humedad y con él el nivel de excitación, y también por como respira y mueve la pelvis. Está terminantemente prohibido soplar, aunque parezca obvio, puede que en algún momento estemos cansado y vayamos a dar un soplido, cuidado, no lo haremos directo hacia la vagina, o lo evitamos o movemos la cara para hacerlo, ya que podemos seguir utilizando los dedos para que no note que apartamos un momento la cabeza, además que siendo unos pocos segundos no la preocupará.

El juego de la lengua hay que utilizarlo para ir abriendo los labios, ayudando a la excitación general, deberemos notar como los labios van aumentando de tamaño a medida que se va humedeciendo, al llegar a la zona del clítoris al principio hay que estimularlo por encima de los labios que lo protegen, como hemos comentado anteriormente. El movimiento de subida y bajada de la lengua debe ser contante pero no monótono, se puede hacer zig zag durante el camino, a medida que llevamos un rato apretando más, con lo que la superficie de la lengua se ensancha y abre más los labios, pero controlando nunca presionar con demasiada fuerza, siempre sintiendo que es algo natural.

El tercer punto nombrado es la entrada de la vagina, podemos ir antes de buscar el clítoris si al bajar de pasar la lengua entre los labios sentimos que ya está húmeda y entrar la lengua es algo fácil. Para novatos cuidado con el sabor y el calor que desprende por dentro, al principio puede sorprender pero al menos a mí me parece uno de los gustos más agradables y más cálidos para estar, no hay que forzar la entrada de la lengua, porque si metemos demasiado la lengua luego llegan los dientes y ahí si que el dolor puede ser muy fuerte. Si puedes, te recomiendo que escondas los dientes, piensa que tu chica no te va a ver tu cara, por lo que pon esa cara que ponemos al imitar a una persona mayor sin dientes, o sea, cubrimos los dientes con nuestros labios y ese será el tope de nuestra lengua. Si tenemos una lengua larga, aprovechamos y podemos pasar la punta por el punto g, en la parte superior al entrar, notareis que es rugoso, estimularlo un poco. Además, mientras estás dentro de tu pareja con la lengua, con la nariz es un buen momento para que se esté paseando, por encima de los labios, en el clítoris, y al salir de la vagina y subir entre los labios, ya notarás como el clítoris ha crecido y puede que ya puedas encontrarlo fuera de los labios.

A partir de este momento hay que saber leer la necesidad de cada chica, pero no es fácil y como suele pasar en tantas ocasiones es la práctica y sobretodo el dejarse guiar y que ellas guíen, lo que ayuda a ir mejorando y a disfrutarlo como se merece. Hay chicas que desean que sea un orgasmo directo el primero que les llegue, entonces a medida que se va estimulando toda la vagina hay que ir centrándose  cada vez más en el clítoris, ir buscando su contacto directo con la punta de la lengua y estimular la vagina con los dedos. Para estimular con la lengua el clítoris pasamos por encima solo la punta haciendo círculos, también a su alrededor e incluso poniendo la lengua encima y moverla rápidamente de un lado a otro, siempre bien húmeda, para que se desplace fácil y rápidamente. seguramente con toda la lubricación que haya en el momento no hará falta, pero para hacer más erótico el momento de penetrar con los dedos la vagina, se puede llevar los dedos a la boca de la pareja para sea ella quien humedezca con su saliva tus dedos.

La otra manera de disfrutar el cunnilingus es el más prolongado o las que pueden disfrutar de ser multiorgásmica o quieren correrse en varias ocasiones. No os recomiendo que lo hagáis por vuestra cuenta en un primer encuentro a menos que os lo pida la chica, ya que esto se consigue a través de varias prácticas y reconociendo cuando ella está a punto de tener el orgasmo o cuando está en él. Si llega al orgasmo necesitará un tiempo de relajación y normalmente luego es más difícil que desee continuar. Pero si conseguimos llevarla a un punto álgido de excitación pero sin que entre en orgasmo y posteriormente descendemos los estímulos, podremos luego volver a excitarla a puntos más altos de los que estaba anteriormente consiguiendo que el orgasmo futuro sea todavía más intenso, y ese, digamos, freno antes de llegar al orgasmo podemos hacerlo en varias ocasiones y en cada excitación posterior la sensación y el placer serán muchos más intensos y agradables, por lo que gozará más del cunnilingus que le estemos practicando, de manera que hay que ir con cuidado también a que ella no llegue un momento que se desespere de tanto placer y no llegue a culminar. Para hacernos una idea gráfica de lo que es el nivel de excitación, imaginemos una gráfica donde la línea asciende, y de repente descender un poco, pero muy poco y luego vuelve a ascender, superando el pico máximo del anterior crecimiento, y vuelve a descender un poco, sin llegar al máximo anterior, para volver a subir superando el punto máximo recién conseguido. Así hasta que no se pueda ir más alto.

La mejor manera de ir consiguiendo esos crecimiento mayores, es ir añadiendo elementos de masturbación, si hemos comenzado con la lengua, después de la primera parada, en el que podemos utilizar la punta de la nariz de nuevo por encima de los labios como al inicio, o bien besar la parte interior de los muslos, luego comenzaremos utilizando los dedos para abrir los labios y adentrarnos dentro de nuestra pareja, para añadir luego los labios, podemos ir a besar a nuestra pareja, mordisquear sus labios y besar sus pechos por ejemplo, mientras tenemos uno o dos dedos dentro y el pulgar acariciando desde los labios a su clítoris.

Si a tu pareja le gusta el sexo anal, seguramente también le gustará que añadas la penetración anal con tus dedos mientras le haces el sexo oral, pero es muy importante que recuerdes que esa mano una vez entre por el ano, no deberá utilizarse para nada más por una cuestión de higiene.

Hay algo que debéis aclarar antes de realizar un cunnilingus, si os gusta o no que os aguanten la cabeza. Igual que cuando nos hacen una felación, no a todos los chicos les gusta que le aguanten la cabeza mientras está realizando el cunnilingus y le impidan respirar tranquilamente, así que si no os gusta, dejarlo claro antes de comenzar, que aunque ella esté acostumbrada e inconscientemente te ponga las manos en la cabeza no se molestará porque se las quites. Si al contrario te gusta que te las pongan también puedes proponérselo por si ella se sentía cohibida de hacerlo, que sepa que no va a haber ningún problema para que ella misma pueda hacer presión con sus manos en tu cabeza si desea más presión de tu lengua en su vagina.

Como en cualquier otra práctica sexual, las variaciones sobre los mismo son cientos y cada persona tendrá sus gustos y tenéis que ir adaptándolo a lo que más os guste, como puede ser que os guste apretar la cabeza entre vuestras piernas, o jugar con nata, una buena opción para aprendices es marcar el camino desde el cuello hasta el sexo y así conseguir que vaya pasando su boca por todos rincones que ella desea ser besada/chupada hasta conseguir que llegue al postre final. Otra variación es por ejemplo poner a un reto al chico y atarle las manos en la espalda y que sólo pueda utilizar la boca, o bien porque ese día ella no quiera que utilice las manos o bien porque realmente no le guste el uso de las manos en su sexo. Y cada uno que añada lo que más guste, la imaginación al poder en busca del mayor goce por parte de ambos.

Sed imaginativos y disfrutad más de lo que estás palabras os hayan podido imaginar.